HACIA DONDE SE DIRIGE NUESTRO MUNDODELIA STEINBERG GUZMÁN

Como de costumbre, ante esta pregunta, surgen dos posiciones radicales, opuestas e irreconciliables: el pesimismo más grande y desesperanzado y el optimismo más fantástico e ingenuo. El infierno o el paraíso.

Para el optimismo a ultranza, nuestro mundo sigue una línea recta ascendente, en la cual no se vislumbran accidentes de importancia. La creación y el progreso son constantes. Hoy mejor que ayer y peor que mañana… Jamás un tropiezo, un problema grave; al contrario, todo es amor y comprensión en la bien avenida familia humana.

Los choques, enfrentamientos y errores son apenas travesuras sin mayor trascendencia, fáciles de subsanar con buena voluntad y una sonrisa. La única sombra que opaca este feliz panorama es, precisamente, la gente que no comparte esta posición, los negros augurios que entorpecen la alegría inconsciente de quienes ven o interpretan las cosas como más les satisface. Es como ir por la Historia sin apenas dejar huella.

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