Madrid, 1883- id, 1955
En 1931 fundó la Agrupación al Servicio de la República (con Marañón y Pérez de Ayala) y fue elegido diputado por León en las Cortes Constituyentes de la República. Nunca tuvo ningún cargo político ni oficial. En 1933 disolvió la Agrupación y se apartó de toda actividad política. Había dicho al iniciarse: «fiel a mi oficio de ideador, nunca seré otra cosa que un jefe de negociado en el ministerio de la Verdad». En 1928 había estado en la Argentina por segunda vez; en esta fecha se iniciaron sus traducciones a otras lenguas (El tema de nuestro tiempo, de 1923, publicado en alemán con gran éxito); en 1930 publicó su libro más famoso, La rebelión de las masas, pronto traducido a todas las lenguas importantes y difundido en muchos cientos de miles de ejemplares; muchas de sus ideas habían sido ya expuestas, a propósito de España, en 1921 (España invertebrada) y algunas databan ya de 1914 (conferencia sobre Vieja y nueva política, presentación pública de la Liga de Educación Política Española). Ortega ocupó su cátedra universitaria, donde formó una escuela de filosofía, hasta el comienzo de la Guerra Civil, en 1936. Poco después de estallar ésta, el filósofo, gravemente enfermo, salió de España; residió en París, Holanda, la Argentina y Portugal. En 1945 volvió a Madrid, donde pasó desde entonces largas temporadas, aunque conservó su residencia en Lisboa e hizo estancias frecuentes en Alemania (desde 1949), una en los Estados Unidos (en la misma
Extraído de Biografias y Vidas
Nada más dinámico que los números. Danza es su geometría y música su verbo. El…
La existencia de un continente en el Océano Atlántico está suficientemente aceptada, tanto desde el…
Ibn Hazm, filósofo cordobés se refería frecuentemente a la Filosofía como la ciencia y arte…
Visión filosófica Es realmente difícil responder categóricamente a la pregunta de qué es el tiempo.…
En el crimen, culmen de las conductas violentas, hay factores determinantes, condicionantes, endógenos y exógenos,…
Sabemos por escritores como Plinio el Viejo, Filón y Josefo que los esenios constituyeron una…